Los alumnos vuelven al colegio y a las aulas, y los espacios de estudio se llenan de ordenadores portátiles, tabletas y cargadores. La electricidad es la base del aprendizaje moderno, pero es fundamental adoptar hábitos seguros para evitar lesiones, descargas eléctricas y riesgos de incendio.
Tanto en el aula como en casa, gestionar correctamente los enchufes, los cargadores y las tomas de corriente ayuda a proteger tanto a los alumnos como a los dispositivos:
Introduce los enchufes eléctricos únicamente en las tomas de corriente. Nunca introduzcas objetos extraños en las tomas de corriente.
Evita sobrecargar las tomas de corriente. No fuerces los enchufes en regletas o tomas de pared ya saturadas.
Maneje los cables de forma segura. Utilice los alargadores solo de forma temporal. Revise los cables con regularidad para detectar posibles desgastes o daños y sustituya inmediatamente los cables dañados. Mantenga los cables alejados de las zonas de paso para evitar tropiezos, y nunca los pase por debajo de alfombras, puertas o ventanas, donde puedan dañarse y suponer un riesgo de incendio.
Utiliza siempre bombillas con la potencia adecuada para lámparas y luminarias.
Desenchufa los cargadores y los pequeños electrodomésticos cuando no los utilices para ahorrar energía y reducir la acumulación de calor.
La seguridad eléctrica comienza incluso antes de que los alumnos entren en el edificio. Recuerde a los niños que mantengan una distancia de seguridad con respecto a los equipos de alta tensión en su trayecto al colegio:
Manténganse alejados de los equipos eléctricos de las empresas de servicios públicos, incluidas las subestaciones y las torres de transmisión.
Nunca jueguen en los postes eléctricos, cerca de las líneas aéreas de alta tensión, ni trepen a los árboles cercanos a las líneas eléctricas.
Eviten volar cometas cerca de las líneas eléctricas.
Nunca trepéis por vallas que tengan equipos eléctricos al otro lado para recuperar juguetes u objetos perdidos. Evitad los transformadores (las cajas metálicas verdes que hay en los jardines y cerca de las aceras). Sentarse o jugar sobre ellos supone un grave riesgo de descarga eléctrica.
Unas pocas precauciones rápidas garantizan el buen funcionamiento de la tecnología y la seguridad de los alumnos durante todo el curso escolar.