Cuando las temperaturas de pleno verano superan los 90 grados, es posible que observes la aparición de manchas marrones o doradas en tu césped. Antes de entrar en pánico y poner a toda potencia el sistema de riego, es importante recordar que un poco de color dorado es normal.
Durante los periodos de calor intenso, el césped sufre estrés de forma natural y puede mostrar signos de letargo. Estas zonas doradas no significan necesariamente que tu césped esté enfermo o muriéndose. De hecho, dejar que tu césped resista el calor con un riego inteligente y unas prácticas de cuidado adecuadas suele ser mejor que intentar mantener cada brizna perfectamente verde.
Unas cuantas manchas marrones en tu césped son naturales en nuestro clima semiárido. Resiste la tentación de regar en exceso y, en su lugar, utiliza estas cuatro estrategias para fomentar y mantener la salud a largo plazo de tu césped.
Es natural que aparezcan algunas manchas marrones en tu césped en nuestro clima semiárido. Resiste la tentación de regar en exceso y, en su lugar, utiliza estas cuatro estrategias para fomentar y mantener la salud a largo plazo de tu césped.
1. Riega de forma constante. A medida que suben las temperaturas, puede parecer que tu césped necesita más agua, pero solo puede absorber una cantidad limitada. Regar en exceso no lo hará más sano, pero sí se notará en tu factura.
Según las «Reglas de Water Wise», puedes regar hasta tres días a la semana. Aunque tu césped parezca un poco estresado durante el calor extremo, tres días suelen ser suficientes para mantener la salud a largo plazo del césped y las plantas en nuestra región. Regar antes de las 10 de la mañana o después de las 6 de la tarde —una de las normas de Water Wise— permite que se absorba más agua en el suelo en lugar de que se evapore. Consulta el calendario de riego de céspedes de Water Wise para obtener más información, incluida la forma correcta de alternar el riego y dejar que el suelo se empape para favorecer un crecimiento más profundo de las raíces.
2. Revisa los aspersores. Dedica unos minutos a revisar tu sistema de riego. Enciéndelo y asegúrate de que todo funciona como debería. Las manchas marrones suelen deberse a problemas sencillos, como una boquilla de aspersor atascada, una fuga, algo que bloquee el chorro o un cabezal de aspersor mal orientado. Solucionar estos pequeños problemas puede marcar una gran diferencia y ayudar a que tu césped tenga mejor aspecto sin utilizar más agua.
3. Riega a mano las zonas secas más rebeldes. Si has probado los pasos anteriores y sigues observando algunas zonas secas o estresadas, presta un poco más de atención a esas zonas regándolas a mano. Para ello, lo mejor es utilizar una manguera con una lanza de riego y una boquilla de cierre. Siempre que utilices una boquilla de cierre, podrás regar a mano según sea necesario, respetando las normas de Water Wise.
El riego localizado es un enfoque más inteligente que aumentar el tiempo de funcionamiento de todo el sistema. Consume menos agua, ayuda a las zonas que más lo necesitan y contribuye a controlar tu consumo de agua.
4. Sustituye los aspersores emergentes por boquillas de alta eficiencia. Si tu sistema de riego no es muy eficiente, probablemente lo notarás en pleno verano. Las manchas marrones, la escorrentía de agua y el césped ralo pueden indicar que el sistema necesita una mejora.
Cambiar a boquillas de alta eficiencia es una mejora sencilla que puede proporcionar una cobertura más uniforme y ayudar a que el agua se filtre, en lugar de escurrirse. Un mejor rendimiento del sistema significa hacer llegar el agua a las raíces de tu césped sin aumentar la cantidad que consumes. Nuestro programa de sustitución de boquillas puede ayudarte.
Si riegas siguiendo las normas de Water Wise, revisas tu sistema de riego y realizas mejoras específicas, podrás ayudar a que tu jardín se mantenga sano al tiempo que haces un uso inteligente de uno de los recursos más valiosos de nuestra comunidad.
Recuerda: un poco de color dorado es natural y suele ser temporal. Céntrate en la salud a largo plazo de tu césped, tu jardín y tu factura del agua.