Cómo funciona
En el pasado, las transferencias de agua entre la agricultura y los municipios consistían principalmente en la compra de explotaciones agrícolas y la cesión de los derechos de agua asociados a la ciudad. Hoy en día, equilibramos las necesidades municipales con las de los agricultores mediante colaboraciones para compartir el agua en beneficio tanto de la economía rural como de la urbana. Estas colaboraciones abarcan desde la cooperación en materia de almacenamiento hasta inversiones en sistemas de riego por pivote más eficientes en las explotaciones agrícolas.
Cuando los agricultores pasan del riego por inundación tradicional a tecnologías de riego más eficientes, utilizan menos agua para mantener la rentabilidad de la explotación. Las partes de un campo que ya no necesitan riego generan un ahorro de agua que podemos adquirir para uso municipal.
Beneficios mutuos del uso compartido del agua
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Hace hincapié en la colaboración en lugar de en la competencia por el agua. Ambas partes se benefician.
- Ofrece múltiples formas de garantizar la estabilidad del abastecimiento municipal y de la economía agrícola en la cuenca.
- Reduce las transferencias indiscriminadas a gran escala y la retirada permanente de agua de la agricultura.
- Fomenta el uso de tecnologías de riego eficientes, lo que se traduce en un uso más eficiente del agua y en una mejor calidad del agua para los usuarios aguas abajo.
Programas de trabajo adicionales
Seguimos aprovechando los éxitos de nuestros primeros acuerdos de reparto de agua: